EL CAJÓN DESASTRE

EL CAJON DESASTRE

Parece que  no ha pasado el tiempo y se ha quedado congelado en mi mente como un recuerdo imborrable, tatuado en la piel de esa mujer que camina por los entresijos del alma llamada «memoria». Todavía puedo sentir como la tensión de mi cuerpo se iba tornando en el más absoluto de los gozos con cada frase que se escapaba por el rabillo del ojo, por esa mano izquierda que daba forma a las propias palabras en el aire y por la temblorosa pero no menos reafirmante voz del que allí estaba esbozar la gracia de siete días y agradar a los presentes. Siento como retumban en mi interior los sones de «Macarena » de Cebrián entrelazándose con aquellos calurosos aplausos y ya han pasado 4 meses llenos de tardes de estudios, de entrenamientos, practicas… que no me han permitido o, y aquí entono el mea culpa, no he sabido sacar un ratito para escribir para mis amigos de LaLineaCofrade.com. Pido disculpas.

Hoy no quiero centrarme en ningún tema en concreto sino que solo voy a dar unas pinceladas, unos matices  personales a algunos de los eventos cofrades acaecidos desde mi «espantada»(que como dice el maestro De Paula en el toreo no existen) hasta ahora.

Primeramente la vigilia de jóvenes me consta que fue una jornada muy espiritual a la vez que amena, que se supieron compaginar a la perfección el fondo con las formas, la formación con una manera más lúdica de entenderla sin tener que recurrir a largas lecturas que hacen que cada frase recitada sea una losa con la que la atención del joven tiene que cargar. Todo esto pude comprobarlo en una de las fotos de este portal donde salía reflejada una joven cofrade  en cuyos labios se dibujaba la sonrisa de la felicidad, un poco de ingenuidad pero de estar disfrutando con lo que hace.

Respecto al Corpus Christi,  creo que dejo una nota positiva en la afluencia de público que fue más abundante que otros años , al igual que me parece positivo la presencia de muchos jóvenes  en el cortejo, y por ello les felicito a todos, porque eso demuestra el grado de madurez que estamos adquiriendo los jóvenes linenses respecto a la procesión de procesiones pero que esto no sea en detrimento de la presencia de los miembros de Junta.

Por último desearos un buen cierre de curso cofrade y que el próximo articulo ya lo escribiré desde nuestra bendita ciudad, una vez haya puesto fin al curso académico.

PD: prometo no desaparecer más.

Jesús Luque Cáparros.

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